Sonidos de trenes llegando, trotar de caballos, crack crack, truuu, truuuu, ujj aaaah, mas sonidos inevitables; individualmente soy una víctima del conjunto, y como victima del conjunto, no soy nada más que la asesina de mis sueños; tomo un cuchillo afilado, muestro mis dientes podridos, espero agazapada a que llegue la nostalgia, y luego con una tajada le arrebato el porvenir a los santos de mi invención, es tan solo ese mi fin y sin embargo lo evito, prefiero sufrir los coágulos de mi memoria.
¡Niño muerto, vete de mi cabeza! , tus fauces sangrientas me atemorizan, soy esclava de mis deseos, y represora de mis miedos hartos fulminantes
Creo a veces que todo debe tener un orden anormal, como el que componen las creencias paganas de los seres atónitos allí fuera; en mi habitación no hay dios ni infierno, no hay muerte ni encierro, de paradojas vivo acongojada, y por desgracia aún respiro.
juanandré
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