sábado, 20 de agosto de 2011

MADRE

Hubo trastornos en mi conducta y la habitación vacía en donde murió un niño es hoy mi cuarto de recelo, allí, el corazón de la criatura feroz que grita en mi inconsciente, desgarra la parsimonia falsa de la estática en mis sueños.

Sonidos de trenes llegando, trotar de caballos, crack crack, truuu, truuuu, ujj aaaah, mas sonidos inevitables; individualmente soy una víctima del conjunto, y como victima del conjunto, no soy nada más que la asesina de mis sueños; tomo un cuchillo afilado, muestro mis dientes podridos, espero agazapada a que llegue la nostalgia, y luego con una tajada le arrebato el porvenir a los santos de mi invención, es tan solo ese mi fin y sin embargo lo evito, prefiero sufrir los coágulos de mi memoria.

¡Niño muerto, vete de mi cabeza! , tus fauces sangrientas me atemorizan, soy esclava de mis deseos, y represora de mis miedos hartos fulminantes

Creo a veces que todo debe tener un orden anormal, como el que componen las creencias paganas de los seres atónitos allí fuera; en mi habitación no hay dios ni infierno, no hay muerte ni encierro, de paradojas vivo acongojada, y por desgracia aún respiro.



juanandré



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