Vuelve hacia atrás, hacia donde el tiempo duerme tendido en la nada, mira de reojo la tempestad que vendrá, y cuando la nada muera en ese instante tenebroso en donde el pasado se hace presente, ve hacia el infinito e híncate a rezar.
Ponte a dibujar tu futuro con un lápiz; para comenzar, imagina una casa sin chimenea y con una puerta pequeña, luego comienza a crearla, y aparte dale color, o serás por siempre un maldito espíritu blanco y negro.
Dile a tus padres que estas demasiado grande para pedir perdón y relee la ironía de tu nacimiento; imagina una casa con chimenea, trepa a la cima y déjate caer hacia adentro, una vez allí saluda a los presentes, dale sus regalos de navidad y fusílalos antes que se pierda toda la magia.
Una vez finalizada tu experiencia en el futuro, camina en línea recta hacia el pasado y enséñale un secreto a tu cuerpo recién nacido para que lo conserve intacto hasta que aprenda a hablar.
No germina el amor en donde estas hoy. Solución: corre a través del laberinto de tu cordura y huye de la salida.
Tus ideas flotan en salsa oscura. Todo lo demás no existe.
juanandré
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